Diario de una confinada (día 48)

Hora de vencer

Sí, aunque parezca que no, hay días que empiezan bien. Que tampoco sabes muy bien por qué pero te entran ganas como de seguir adelante. De vivir, vamos. Hasta pasas de la siesta. No hay tiempo que perder. A saber por qué, todo te cae bien. La tarta de cumple que te pasa Asun desde el otro lado de la calle, aunque sea con guantes y mascarilla, que ni te importaría que el cumpleaños fuera el tuyo, ya ves. O el vecino que casi nunca saluda, que bueno tú tampoco le caes bien y tal, que es mutuo y eso, pero que ese día te lo cruzas por la escalera y hasta le harías la ola.

Ayer fue. No, él no sale. Él esta confinado. A cal y canto. No tiene perro. Ni ganas. De nada. Ayer fue el día. Y mira que llovía. Que cómo te vas a ver en la playa, si entre el Virus, el presidente, descifrar los decretos y este invierno que hay a todas horas te resulta imposible imaginar una hora feliz.Y no hablemos de los kilos, que es lo único que computa en este encierro, al parecer.Que te tropiezas contigo misma en todas partes y te tienes que advertir que sólo se puede estar de uno en uno. Que te mandarías a dos metros.

Hay días que empiezan con un mensaje simple, un hola, que parece nada y es todo. Alguien al otro lado. Una palabra que dice tanto. No estás solo. Un wasap con una predicción de buen tiempo, alguien que se ofrece a salir en avioneta a robar nubes para que hoy, y mañana, salga el sol, sí, va a hacer bueno. Un vídeo mil veces compartido que llega a tu teléfono y no es ‘Resistiré’ sino ‘Vinceró, cambio de rumbo, que no hay que entender más idiomas que el lenguaje universal de la música para saber lo que quieren decir Puccini y Turandot.

Entonces comprendes que es el día. Como cuando lo colocas todo sobre la cama y te das cuenta de que todo está listo para el viaje. Tú incluida. Que sí, que es verdad, que el Bien también conspira. Que es la hora.

Antes de que todos salierais hoy la calle, salí con mi hija. A este León en soledad y silencio. Tumba. Para que nadie le cuente cómo fue este momento que es historia. Nuestra. Para que recuerde lo que nos ha pasado. Para que mantenga vivos a los que se fueron. Para que no olvide jamás por qué lo hicimos. Lo hicimos por los demás. Por los otros. Nos besaremos, sí. Y no habrá virus que lo impida. Venceremos. Hasta mañana. Cuidaos mucho

Susana Vergara Pedreira

Comentarios

  • Jose L

    mayo 2, 2020

    Es Interesante seguir este diario q va haciéndose cada día más personal Empezaste con humor y has ido evolucionando a mucho más personal Bien

    reply
  • Susana Vergara Pedreira

    mayo 3, 2020

    Sois vosotros, que me lleváis en volandas

    reply

Añadir comentario