Diario de una confinada (día 54)

La razón

A mí me encanta la ciencia. Sobre todo cuando me da la razón. No necesito que me la dé siempre, la verdad, sólo en lo que yo quiero. Qué queréis, es cosa humana. Yo creo que ya de cuando éramos simios.

En esto de que me den la razón no soy muy exigente. En otras cosas, tampoco. Cada vez menos. Y con esto de Covid como que me he amoldado al pan de molde, sin llegar a ser un sándwich mixto.

Ya sólo me importa lo importante.

Que me da igual si Plutón es un planeta o lo han rebajado, me da pena, por él más que nada, o si detrás de Plutón está Trasplutón o ya es el vacío estelar. A mi Plutón me gusta como es, no me importa lo que digan que es. Y que la estación espacial sea el astro que mas brilla en el firmamento en una noche estrellada tampoco me importa. Pienso en ellos, confinados en el confín del Universo y me siento, ya ves, tan cerca.

A mí, la ciencia me dio ayer una alegría. Yo es que soy súper fan del Csic. De todas las cosas que investigan, qué más importante ahora mismo que abrir una investigación para saber si voy a poder ir a la playa. Y sí, voy a poder. Bueno, iba a ir igual, pero qué estupendo cuando querer es poder. Y al revés.

Pues ya veis, a la playa y a la piscina. Que al Virus no le gusta nadar, al parecer. Sólo volar, con lo que me gustaría a mí ser aire. Lástima que le gusten también los chiringuitos. Es cosa de que la felicidad nunca es completa.

Yo ayer lo fui. Volé. Me vi tirada en cualquier lugar del mundo mirando las estrellas. Soñando con ser viento. Brisa o vendaval. Surcando una ola hasta llegar a la orilla. Hasta mañana. Cuidaos mucho.

Susana Vergara Pedreira

Añadir comentario