Diario de una confinada (día 55)

Tiempo extraño

Se hace raro este tiempo tan extraño. Dicen que tendremos que acostumbrarnos pero 55 días no han bastado para doblegar la rebeldía. Que va a ser que no me da la gana. Que no quiero. Que voy a hacer todo lo posible para que sea no.

Es extraño este tiempo tan raro. De un hasta luego en la distancia porque a un adiós también me niego. Sin un beso. Ni un sólo abrazo. Todo por gestos. Separados por una mascarilla, que no hay distancia más grande que esa, que oculta la sonrisa y alguna lágrima. A dos metros y luego a miles de kilómetros. Es raro sentirse extraño. Extrañar antes de que todo haya empezado. Regalar unas mascarillas en lugar de un libro para el viaje. Esperar una llamada al otro lado de la frontera, de todas las fronteras, levantadas de nuevo, adiós al sueño largamente acariciado de ser uno y a la vez muchos. Congelar la sopa holandesa aguardando otro tiempo. Escuchar un te quiero tanto escrito y luego un corazón rojo. Huir a alguna parte sin moverte del sofá.

Es el tiempo del virus, que ha convertido el mío, el nuestro, en una larga estación de la nada. Yo me niego. Volveremos. No sé cómo, pero volveremos. Digamos no para que sea sí. Hasta mañana. Cuidaos mucho.

 

Susana Vergara Pedreira

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